| 26 Febrero 2009
“LA BATALLA POR EL PLÁSTICO”
En los últimos meses hemos venido publicado varias noticias en relación a las tarjetas de crédito, es una problemática, que ha despertado inquietud e interés, por lo cual, buscaremos en el presente artículo dar a conocer los actores directos de un inminente genocidio económico si nuestras autoridades no hacen algo al respecto. El presente artículo será una semejanza con la trilogía del Señor de los Anillos, con lo cual, trataré de hacer más amena la lectura del mismo.
“Primera Edad” 1995 a 2004, “LA DERROTA INICIAL”.
Comencemos recordando lo acontecido en “la Primera Edad”, la historia se remonta a 1995, cuando la crisis que estalló en diciembre del año anterior descapitalizó a una entidad llamada “Sauron o el Señor Oscuro” (banqueros) que también significa Horripilante o el Aborrecido, dicha entidad con un gran poder, la de cambiar su forma y así engañar al pueblo de la “Tierra Media” a quien invadió sin más miramientos, se descapitalizó tanto, por el súbito aumento de las tasas de interés, como por la deficiente supervisión ejercida por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), dicha comisión le hace frente a Sauron, pero cae bajo los engaños de este espíritu más poderoso que él.
Tras varios intentos de supervivencia, el gobierno resolvió que “El Señor Oscuro” transfiriera al FOBAPROA créditos participables y éste, a su vez, les entregó pagarés que hoy debe canjear con el IPAB.
De esa manera y mientras que en la comarca, en donde se concentraba un grupo de individuos mal organizados (Cámara de Diputados), se discutía la forma en que se tenían que pagar la deuda, y decidieron que el trance tendría un costo del 11.1% del producto interno bruto (PIB) hasta el primer trimestre de 2004.
Es decir, para liquidar la deuda total neta del IPAB que llegó a 791 mil 820 millones de pesos, cada “Elfo” o humano tendrían que aportar de su bolsillo sin importar edad, religión, posición partidista o clase social la cantidad de 800 pesos.
Entonces, logrando así que “Sauron” ganara la batalla de la “Primera Edad” haciendo que la deuda fuera gasto público, y debido a que el mal estaba demasiado presente en el Gobierno Federal, entonces fue así como “Sauron” permaneció en la Tierra Media durante las edades sucesivas, levantándose como “El Gran Señor Oscuro”.
“Segunda Edad” 2004 a la actualidad. “EL INMINENTE FOBAPROA II”
Imaginemos un bosque negro, reinando por el “Gran Señor Oscuro”, quien construye una atalaya del mal, guarida de demonios y espíritus inquietos, donde a la medianoche salían a seguir las órdenes de su oscuro amo, atacando a los “elfos”, humanos y todo aquel que se cruzara en su camino, con rectángulos de plástico forjados por el “Señor Oscuro” de gran variedad de colores, también oro y platino, que es por cierto muy llamativo para sus presas, a ese rectángulo lo conocen con el curioso nombre de tarjetas de crédito y los cuales colocan más de 31 millones de éstas trampas de plástico, con intereses altísimos mucho más que en otras tierras, las ponen en las manos de su presa, que, como el personaje de Gollum, al tener en sus manos el plástico se corrompe por el poder de su firma, poco a poco se va transformando y quiere más y los “demonios” del “Señor Oscuro” le ofrecen más, sin decirle las consecuencias, y otorgándole el crédito con solo mostrar su credencial de elector le dan “el poder” inclusive les llega a sus casas sin firmar ningún contrato, entonces con eso logran adquirir bienes inútiles cegados por la magia de la mercadotecnia. Los “demonios y espíritus” les mencionan a las presas que deberán de pagar una cantidad por el poder utilizado, o como ellos lo llaman el pago mínimo, pero, si no cubren la totalidad del poder usado, éste los absorberá creando un ciclo infinito e interminable de poder no cubierto, lo cual, le convertirá a su poseedor en un ser nefasto, nadie querrá estar cerca de él, el usuario se tendrá que ocultar en lugares lejanos, viviendo con miedo de que lo encuentre el “Ojo de Saurón” en donde le pueda cobrar por la “magia” utilizada, temeroso de que le embarguen sus pocos bienes que posee y que la horda de “trasgos, orcos y otras criaturas malvadas” (despachos de cobranza), intimiden, atosiguen y amenacen a su familia, sin clemencia, ni remordimiento en sus casas, trabajos, así como también a sus amigos.
Claro, los usuarios no son víctimas, emplearon el “poder” y hay que pagar por él, pero no existe un control, información clara, ni mucho menos reglamentación sobre el” poder” otorgado, haciendo que sea un caos, una anarquía, el Pandemonium perfecto para el “Señor Oscuro”, el cual, como en la “Primera Edad” buscará salir triunfante llevándose a sus tierras, lo obtenido por los intereses cobrados, transfiriendo la deuda, convirtiéndola en gasto público, infundiendo terror, sometiendo a sus intereses y corrompiendo a “ el concilio blanco” del cual participa el Sistema Financiero Mexicano. El mencionado “concilio” está “organizado” por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de las comisiones correspondientes: (Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro, Comisión Nacional para Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros y el Banco de México). Existen otros actores que integran parte del concilio, pero que no forman parte del Sistema Financiero como son: el Presidente y el Congreso de la Unión, éste último de relevancia para hacer frente al “Señor Oscuro” debido a que tiene en sus manos la facultad que le otorga la Constitución de legislar sobre la intermediación y servicios financieros. Lo anterior proveería de armas a todo el “concilio blanco” para hacer frente a “Sauron” y así evitar un genocidio económico.
En nuestra realidad no contamos con algún héroe, inclusive difieren mucho de los personajes de la película, debido a que los nuestros son corruptos, indolentes, pávidos, faltos de agudeza; yo no pido un titán, al menos ser un servidor público que haga su labor, para hacer frente a los hechos actuales.Ahora que conocemos a los responsables, vamos a enterarnos de las “bajas” que esta batalla ha dejado; en la “Primera Edad” de 1995 al 2004, tuvo un costo de un 11.1% del P.I.B., en 2009 significa el 22% del producto interno bruto, ya de entrada se duplicaron las “bajas”.
En lo que respecta a las tarjetas forjadas en el año 2002 iban 7.8 millones de tarjetas, en la presente edad, van 31 millones, sumando una cartera total de 297 mil millones de pesos, comparado con el año 2004 sólo era de 89 mil millones de pesos.
El “poder” no cubierto por tarjetas de crédito en la actualidad corresponde a la suma de 28.1 mil millones de pesos. En las anteriores cifras, no se consideran otros poderes mágicos, como los créditos automotrices, los créditos personales, al consumo, los de vivienda, financiamiento a empresas y al campo.Muchos hombres del “concilio blanco” dicen que no hay que temerle a “Sauron”, nos expresan que las cifras macroeconómicas están bien y que no va a haber crisis. Los números no mienten, el P.I.B. se espera para la “edad actual” en números negativos del -1.16%, para ser más claros, no vamos a producir tantos bienes y servicios para intercambiar, como en el 2004 ya que contábamos con un crecimiento del 4.0%, entonces podíamos cubrir lo que se convirtió en gasto público.
La deuda externa aumentó 113 mil millones de pesos respecto del 2006, y hemos escuchado que cada día la tasa de desempleo va en aumento, pero esa, es otra historia.
Propuestas para hacerle frente a Sauron (BANQUEROS).Sabemos que las leyes son creadas como delimitadoras de la libertad de albedrío de las personas, y también “Elfos” dentro de una sociedad (no podemos hacer lo que nos place), por lo tanto, como las instituciones de crédito (bancos) son personas morales y se encuentran asentadas necesariamente dentro de la “Tierra Media”, y por lo mismo en nuestra sociedad. Los legisladores, junto con el auxilio del “Concilio Blanco”, deberán emitir una reforma integral a la Ley de Instituciones de Crédito y demás ordenamientos, que contemplen:
- Disminuir y poner límites a los intereses los cuales en la actualidad oscilan en el 31%.
- Restringir los conceptos de las comisiones cobradas.
- Hacer que los bancos, instrumenten políticas más severas para la obtención de tarjetas de crédito.
- No convertir los adeudos en gasto público, las instituciones de crédito son negocios y como tales también se presentan los riesgos de que no les paguen los clientes, de ser así, cualquier negociación habría que rescatarla.
El Señor de los Anillos es una trilogía, esperemos que nuestra realidad encontremos un final de tan sólo dos episodios e inclusive sea el triunfo en la guerra contra los banqueros, o estaré en la necesidad de decir, continuara...?
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Autor: Juan Carlos Choy Cervantes.
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AFISE Abogados 2009.
Nota: Cifras obtenidas de la Asociación de Bancos de México.
escrito por Jose Luis Barrera , febrero 27, 2009



